lunes, 20 de junio de 2016

Regalo de Annie + 30 seguidores! + Vuelvo en verano (espero xD) +vuelvo a la firma antigua.

  • ¡Volví!


Ella no podía callarse. No ante aquella situación. Lo que sus ojos observaban no era nada del otro mundo: la marcha de un compañero, pero a ella le dolió. No sabía como continuar hasta que, aquel chico italiano apareció en su vida.

~ ~ ~

Era sábado, y ella sabía que todo iba a peor. El equipo se desmoronaba, pero claro, ella no podía hacer nada, tan sólo era la gerente de un equipo de fútbol adolescente. Ella no importaba. No le importaba a nadie. Saliendo de el dormitorio de su hermana menor, Annie, aquella chica sin importancia, decidió darse una ducha matutina para refrescar sus pensamientos. Ella sabía que todo podía mejorar. Ella sabía que la marcha de aquella persona era algo sin importancia, pero le dolía.

-A partir de ahora estoy completamente sola –pensaba ella mientras salía de la bañera.

-¡Hermanita, hermanita! –alarmó su hermana-, ¡A desayunar, a desayunar!

-Sí sí... –y, directamente, Annie fue a la cocina.

Se acercó a la nevera y la abrió. En vez de coger leche, como todos los días hacía, decidió coger un vaso de zumo y una manzana para coger energía. Se sentó en la mesa junto a su hermana, e intentó entablar conversación con su padre quien, como siempre, leía el periódico mientras tomaba su taza de café.

-La gasolina ha vuelto a subir –dijo él-. A este paso, tendremos que salir de la ciudad.

-¿¡A cual!? –preguntó entusiasmada Annie-, ¡A Tokio! ¡A Tokio!

-Annie... sé que quieres volver a ver a Edgar... –añadió su madre-, pero Tokio queda muy lejos de Londres.

-Lo sé pero...

-Nada de peros –replicó su padre-, y ahora tómate tu desayuno o llegarás tarde.

-Sí...

Ella hizo caso a el hombre y, mientras se ponía el abrigo, seguía pensando: “Nadie me entiende” con un aire frío. Salió de casa lo más rápido que pudo acompañada de su hermana y corrió hacia clase. Se sentó en su pupitre y esperó a que el profesor llegara. Mientras, se puso a conversar con los jugadores de su equipo.

-¿Qué hicisteis ayer? –preguntó la chica.

-Nada en especial –ahora hablaban los demás-, ¿y tú?

-Nada de nada...

Pasados cinco minutos, el profesor entró en la clase acompañado de un chico de pelo rubio y ojos negros que enamorarían a cualquiera.

-Alumnos, este es Axel Blaze–comenzó a explicar-. Viene desde Tokio, a si que espero que no le deis la espalda.

-Encantado –afirmó sonriendo.

-Y ahora, siéntate al lado de Annie –dijo mientras señalaba un pupitre vacío al lado de la chica.

-Será un placer –y anduvo hasta su sitio.

Cuando aquel chico llegó, Annie miró hacia otro lado para deshacerse de esos ojos negros, pero el chico no le dejó. Rápidamente, comenzaron a conversar, y la clase se les pasó volando. Cuando aquellas dos primeras clases terminaron, esta pareja se levantó y salió al patio, más exactos al campo de fútbol, donde todos los amigos de Annie estaban jugando a este deporte.

-¡Chicos! –llamó Annie-. ¡Creo que deberíais conocer a este chico!

A lo que todos se dieron la vuelta y vieron la figura del chico nuevo quien, rápidamente se presentó como Axel. Todos se asombraban del nuevo amigo de Annie, cual les traían un recuerdo familiar, el recuerdo de alguien perdido.

-Te pareces un poquito a Edgar –dijo uno de los compañeros.

-¿Edgar? ¿Quién es Edgar? –se preguntaba Axel para sí mismo.

-Edgar es un antiguo compañero nuestro... –agregó Annie como si hubiera leído los pensamientos del castaño-, era muy especial para todos nosotros...

-Y Annie estaba loca por él –afirmó otro chico.

-¡¡Tú cállate!! –espetó Annie propinándole un revés.

-Edgar... Edgar... –susurraba Axel-, no me suena su nombre, pero recordar nombres se me da muy mal.

-¡¡Has tenido que oír hablar de él por la televisión o algo!! –se desencadenó Annie-, verás, Edgar es un jugador adolescente muy reconocido aquí en Londres –seguía diciendo Annie mientras Axel le miraba ensimismado.

-Entonces... ¿Edgar jugaba a fútbol?

-¡Y lo sigue haciendo! Pero muy lejos de aquí, en Tokio.

-¡¡¡EDGAR!!! ¡¡Ya lo recuerdo!! –aseguró Axel mientras se daba un golpe en la cabeza-. He oído hablar de él en la tele. ¡Es un modelo a seguir!

-¿¡Verdad que sí!? –se emocionó Annie, quien había agarrado las manos del chico-, ¡Edgar es genial!

-Sí, lo es, pero, ¿puedes soltar mis manos, por favor? –dijo Axel entre risas.

-Eh... sí, perdón.

-Gracias.

-¿Y tú juegas a fútbol, Axel? –preguntó un chico que estaba agarrando a Annie de las manos.

-Sí. Jugué en la selección juvenil de Japón, Inazuma Japón, unos años... luego lo dejé por una lesión grave, pero estoy recuperado del todo.

-¿Y por qué te mudaste aquí? –preguntó otro chico que tenía enredado en sus dedos el pelo de Annie.

-Tuve que someterme a un tratamiento médico por aquí cerca. Y tras el fallecimiento de mi abuelo paterno, volver a Tokio me dolería, a si que... nuestra sirvienta, mi hermana pequeña y yo nos vinimos aquí.

-¿Y tu padre?

-Nos abandonó –agregó Axel agachando la cabeza.

-Oh vaya... –pensaba Annie-. ¡Bueno! ¡Eso son cosas del pasado!

-Qué raro es que tú estés animada –decía otro chico, este sostenía a Annie en brazos.

-Lo sé –afirmó-, y soltadme.

-¡¡Perdón!!

-Sois muy graciosos –dijo Axel-, sin duda alguna, lo pasaré bien en este equipo.

-¿¡Que te vas a unir aquí!? –se alarmaron todos.

-Así es –aseguró-, no puedo volver a mi instituto de Tokio a estas alturas, y quiero jugar a fútbol, además, he oído que no sois nada malos...

-¡Cla-cla-claro que no! –alarmó Annie poniéndose algo nerviosa-. ¡Este será tu equipo!

Todos le dieron la bienvenida a el nuevo chico, y, unos segundos, Annie se había olvidado de Edgar. Pero ella seguía sin ser importante. Nadie le decía lo que la quería, y ella notaba que su familia iba a mal. Sin darse cuenta y ya de camino a casa, se sentó en la entrada del edificio de sus clases con la mirada melancólica agarrando sus rodillas. Comenzando a llorar, se repetía seguidamente la misma frase: “No le importo. No le importo a nadie”. Un chico alto, rubio, se agachó a su lado.

-Llorar no merece la pena, no arreglará nada –susurró aquel chico.

-Axel... –dijo Annie.

-La marcha de alguien duele, todo el mundo lo sabe, pero... no merece la pena seguir pensando en quien no va a volver.

-¡¡A lo mejor vuelve!!

-Annie... ya sabes que no, ¿verdad? Sabes que no volverá...

-Lo sé. Sé que no volverá, pero quiero pensar como que sí y...

-Te estás mintiendo a ti misma –precisó Axel sentándose junto a ella-. Un amigo mío también se marchó del equipo, y me dolió... pero supe superarlo.

-¡¡Pero yo no sé superar la marcha de alguien!!

-Sí que sabes –dijo abrazándola-, me has demostrado que, durante unos segundos puedes ser feliz, ¿por qué no serlo toda la vida?

Aquellas palabras dieron en el corazón de la chica. ¿Le acababa de conocer y ya le estaba dando lecciones de vida? Sin duda, el calor que desprendía el cuerpo de aquel chico era familiar. Aferrándose a su camisa, la chica consiguió calmarse. Consiguió dejar de llorar.

-Axel... –susurró secándose las lágrimas.

-¿Sí?

-Gracias... –dijo dulcemente y los dos volvieron a abrazarse.

-No importa, es mi labor.

-¿Tu labor? –rió Annie.

-No de esa manera, tonta, soy joven para trabajar. Digo que me gusta ayudar a las chicas.

-O sea, que eres todo un galán. O como un superhéroe, un ninja...

-Algo así...

-Un galán que ayuda a la gente.

-Un galán con superpoderes.

-Un galán que...

-Un galán al que le gustas –y, dichas estas últimas palabras, besó a la chica.

Bueno, pues ahí está, feliz cumple atrasado! No lo publiqué ayer como te dije porque tuve ensayo de canto y llegué muy tarde.

Bueno, gracias por los 30 seguidores! Espero pronto poder hacer un relato o algo en agradecimiento.

Por cierto, no os alarméis pero ya no me gusta mucho Inazuma Eleven, y me cuesta continuar los capítulos. Sigo por el segundo a la mitad... Pero creo que terminaré la serie y ya no haré más fanfics del anime.
Espero volver y sí. Vuelvo a usar la firma antigua que creo recordar que me la hizo Yuuto.

¡Muaaaaa~!





2 comentarios:

  1. KYAAAAA ME ENCANTA *-* MUCHÍSIMAS GRACIAAAAAAAAS ♥
    ENHORABUENA HIKIII!!! ^^ CÓMO QUE YA NO TE GUSTA INAZUMA ELEVEN MALDITA?!
    Ok, vale, me calmo ^^
    Espero que sigas viniendo por aquí ^^
    Besos!

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    Respuestas
    1. Jajaja, gracias :3
      Pues no sé, como no he podido verlo a lo largo del año, he perdido el interés...
      Besos! :3

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